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  1. ALMAS DE METAL

    17 julio 2016



    Unos dicen que la magia de un concierto empieza cuando adquieres las entradas. Otros dicen que comienza la magia con el primer compás de música. Cada uno de nosotros entiende por magia ese momento donde se prende la mecha que termina detonando en el escenario del concierto.

    La magia de este concierto comenzó sobre las 10 de la mañana, cuando mi hijo me comentó que ya había colas en el estadio. Nosotros teníamos pensado salir sobre las 6 de la tarde, estamos unos 100 kilómetros así que sobre las siete y media ya sería buena hora para ponerse en cola hasta las diez, hora en la empezaría el concierto.


    Pero claro, con esta noticia, los planes hubo que cambiarlos y nos pusimos en ruta sobre las dos de la tarde para llegar a la entrada del estadio sobre las tres y media de la tarde, en verano, en Sevilla…

    Una ojeada, pillar sitio bajo el puente a la sombra y ponerte a la cola. Allí había unas cien personas, todas cobijadas porque caía un sol de justicia que te quemaba al rozarte y no corría ni una triste brisa. Unos chavales a nuestro lado se rociaban agua con un atomizador, de mientras sacaban cervezas de una nevera. Aquí estaban nuestros primeros fallos, nosotros sólo llevamos un par de bocatas y dos botellas congeladas, una de agua y otra de refresco.

    Menos mal que en las colas de los conciertos existe la solidaridad y se hacen amigos en un momento. Ruth, así se llamaba la chica, y su novio Miguel llevaban allí un buen rato y enseguida entablamos conversación y compartidos el atomizador de agua. Realmente, a la sombra hacía calor, pero no un calor asfixiante, eso nos lo guardaron para una hora más tarde. Yo pregunté cuando se abrían las puertas y me dijeron que sobre las cinco nos ponían en el zigzag para el túnel de entrada y hasta las ocho no se podía acceder, por eso, en un alarde de generosidad no abrirían el acceso hasta las siete para dejarnos a la sombra el mayor tiempo posible.

    Ni caso, a las cinco la multitud empezó a moverse y se agolpó a la valla que daba acceso al túnel por el que teníamos que entrar nosotros. Y ahora si, ahora nos tocó estar a pleno sol, a las cinco de la tarde, en verano, en Sevilla.

    Y como no podía ser de otra forma, o te lo tomas de broma o te da un síncope de el calor. Ruth y Miguel nos acompañarían ya hasta la misma pista. Y así durante una hora nos tuvieron al sol y luego pasamos al zigzag para esperar poco más de una hora, también al sol, para acceder al estadio.


    Y aquí ya hicimos más amigos, y más fotos, y más risas, y más cervezas, y mucho hielo sobre la cabeza, mucho. Y buscando algo de sombra para intentar sofocar el calor.



    Antes de las ocho, se ve que algún alma caritativa nos vio la que estábamos pasando, nos dejaron pasar al estadio y una vez dentro correr hasta ponernos casi al pie del escenario. Y allí conocimos a Cristina y a José Antonio. Y luego a Nerea y a Cristian.

    Y sentados sobre la lona azul que protegía el césped compartimos experiencias, cervezas, humo, más calor pero ya a la sombra y nos intercambiamos nuestros números de teléfono y nuestros “facebooks” para no perder el contacto y poder intercambiar luego las fotos.


    A las nueve salieron los teloneros, una banda londinense llamada “The Raven Age” que sonaba bien y fuerte. Su líder es George Harris, hijo del legendario Steve Harris, bajista de Iron Maiden.

    Su rock metal melódico sonó durante cuarenta minutos fuerte y bien. Tanto que subieron la temperatura para dejar a quince mil almas de metal a punto de ebullición para dar carpetazo a la espera de toda una tarde. En pocos minutos el escenario se desnudaba de sus telones negros e íbamos asistiendo absortos al decorado que escenificaría “The Books of Souls” (El libro de las almas).




    Ya no os voy a contar que significa ver a Iron Maiden en directo. Fue mi primera vez, pero de lo que había leído a lo que vimos hay un largo trecho. Algo que no se puede definir con palabras.

    El concierto fue una rememoración de sus cuatro décadas donde la potencia del sonido, la energía de las luces y las voces de los asistentes dejaron patente porque la banda británica es de los más altos referentes del heavy metal mundial.


    Si bien las nuevas canciones levantaron el ánimo de todos, la temperatura llegó a su máximo cuando sobre el escenario sonó el material antiguo; “Childrens of the damned”, “Iron Maiden”, “Feat of the dark” o la mítica “The number of the beast”.



    El colofón final llego con “Wasted Years” superada ya la medianoche en un idilio entre los componentes de la banda. Una noche para no olvidar, un día para recordar.

    Gracias a todos con los que compartí un momento del concierto. Gracias por hacernos pasar un rato distinto y agradable con gente que no conoces de nada, pero con las que compartes una cultura que hace que haya un “feeling” especial y donde nadie es desconocido.

    Gracias a Ruth y a Miguel, por esos buenos ratos en la cola, por el hielo, por la cerveza y por el paraguas, que aún me pregunto si se acordaron de recogerlo.


    Gracias a la señora que nos ofreció las butacas de playa para sentarnos un rato a cambio de guardarles el sitio de la cola.



    Gracias a la chica que me dio una zanahoria para recargarme de azúcar.

    Gracias al chico con el que estuve hablando de aviones y a su novia con la que estuve hablando de fotografía.



    Gracias a Nerea y a Cristian con los que compartí fotos dentro del estadio.



    Gracias a María y a su hermano por la charla.



    Gracias a Cristina y a José Antonio por compartir lona, cerveza, tabaco y rock and roll.

    Gracias a la chica de la barra que se prestó a la foto conmigo y la otra chica de la barra que posó para la foto. Gracias a ellas dos que me dieron cubitos de hielo para repartirlos entre “mi gente” y soportar un poco mejor el calor.



    Gracias al que me invitó a una cerveza en el túnel de salida sin conocerme de nada diciéndome que soy “un tío cojonudo”.



    Y gracias especialmente a mi hijo, por darme la oportunidad de volver a revivir algo que ya tenía olvidado, un gran concierto; con todo lo que ello lleva implícito y que acabo de relatar en las líneas de arriba.



    La galería completa de fotos del concierto la puedes ver en esta GALERIA DE FOTOS

    Larga vida al Rock And Roll.
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